ROMPIENDO CÍRCULOS

ROMPIENDO CIRCULOS

Nuestra enfermedad (la fibromialgia) es muy compleja y con muchos síntomas.

Sin dudar de que los síntomas que sufrimos tienen su origen en un desequilibrio físico, hay factores que agravan y empeoran la percepción de dichos síntomas.

Así como ser pesimista hace que las cosas salgan más mal de lo previsto (o de lo posible),  el crear “círculos” alrededor de nuestros síntomas hace también que empeoremos.

El concepto de “circulo” o mejor debiera decir “espiral”  es bastante simple.

Su definición creo que se puede entender mejor con un ejemplo:

De vez en cuando, y fruto de lo mal que nos sentimos, sufrimos taquicardias. Notamos que nuestro corazón palpita mucho más fuerte de lo normal y casi es desagradable (a veces sin el casi).  En ese momento, nos angustiamos porque pensamos que esto no es normal y porque no tenemos una explicación lógica (especialmente las primeras veces que lo sentimos). Los médicos nos han descartado sufrir ninguna dolencia cardíaca para diagnosticarnos fibromialgia. A pesar de ello, esta angustia se transforma en ansiedad y, por consiguiente, nerviosismo. Llegamos a desesperarnos porque el síntoma sigue por más que intentemos relajarnos.

En ese momento nos entristecemos y esta depresión (que tenemos por estar enfermos) hace que proyectemos imágenes de todo lo negativo que nos puede llegar a pasar y sobre lo incomprendidos que nos sentimos porque, por más que expliquemos a alguien lo que vivimos, creemos que no nos van a entender.

La tristeza hace que nos sintamos más impotentes ante la situación y eso nos pone más nerviosos y más ansiosos.

En este momento ya estamos en el circulo o espiral que nos lleva a magnificar lo que, inicialmente era tolerable.  Los grados de sufrimiento personal que esto nos ocasiona va aumentando y, en pocos minutos, nos sentimos agotados. Agotados fisicamente, agotados mentalmente y no nos sentimos capaces de “luchar” y enfrentarnos al mismo síntoma.

Evidentemente todos los demás síntomas se unen a la fiesta y nos hunden en un pozo del que es difícil salir.

Un resumen seria:

Sintoma-Angustia-ansiedad-tristeza-agotamiento-ansiedad-angustia-más síntomas

En este ejemplo concreto lo que llamo yo “romper el círculo”  seria:

-Cuando siento taquicardia.

Se que no sufro del corazón. Sé que un ataque al corazón no empieza así.  Sé que es un síntoma normal en mi enfermedad. Sé lo que me va a pasar dentro del circulo.

Si he asimilado lo anterior, debo aprender que este síntoma en fibromialgia tiene una forma facil de pararse.

–          TOSER. Si en ese momento y antes de entrar en el círculo fuerzo la tos, lo más fuerte que puedo y lo más continuado que puedo, lo único que me pasará es que me agotaré muy rápido. Aún así sigo tosiendo…

Es curioso ver como a los pocos minutos la taquicárdia desaparece y lo único que nos queda es un suave dolor en el pecho (por haber tosido tan fuerte). Por supuesto controlable.

¿Qué hemos hecho con este simple ejemplo?

Primero. hemos normalizado un síntoma al aprender sobre él. Lo hemos asimilado

Segundo. Hemos luchado contra él de una forma fácil y simple.

Tercero. Por supuesto no hemos pasado por los estadios de angustia y ansiedad

Cuarto. Al acabar con el síntoma que nos iniciaba el círculo, nos sentimos fuertes y orgullosos de lo que podemos llegar a hacer.

Quiero haceros una reflexión a partir del ejemplo anterior:

¿Podemos localizar e identificar nuestros “circulos”?

¿Podemos aprender sobre ellos tratándolos como enemigos individuales y sin hacer un “paquete” de todos ellos?

¿Tal vez, podemos compartir las formas en que rompemos cada uno de nuestros “circulos” para ayudar a los demás?

En resumen: ¿Podemos?

Espero comentarios y, si os gusta, espero que lo compartáis con vuestros amigos en facebook y twitter.Tal vez alguna persona necesite oir cosas como esta.

 

Alfred Blasi

 

 

 

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